Cada herramienta corresponde a un elemento y a un gesto. Se consagra cuando ya se entiende para qué sirve, no el día en que se compra.
El círculo enseña a elegir, limpiar y guardar lo que se usa. Lo sencillo y bien cuidado vale más que el altar recargado.
- Los cuatro instrumentos
- Consagración
- Cuidado del altar

